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Parques Nacionales
El
contacto directo con la naturaleza es, sin duda, un aliciente importante
para el turista de interior, una forma ideal de disfrutar de una
o más de sus múltiples facetas: tranquilidad, actividad,
descanso, riesgo, belleza, cultura, aventura... Paralelo 40 cuenta
con un gran número de espacios naturales para disfrute del
viajero, sin menoscabo de todos los aspectos de la protección
medioambiental que es necesario considerar de igual modo. Nos centraremos
en dos espacios de nuestra ruta catalogados como Parques Nacionales:
Cabañeros y Daimiel.
El Parque Nacional de Cabañeros está situado en los
Montes de Toledo, limitado tanto por ríos (Estena y Bullaque)
como por montañas y sierras (macizo del Rocigalgo, macizo
del Chorrito, Sierra de Miraflores). Su extensión es de 40.000
Ha, aproximadamente. En él podemos disfrutar de una rica
variedad, tanto paisajística como de flora y fauna, albergando
gran número de especies protegidas a nivel nacional y mundial.
Algunos de los animales que podemos encontrar allí son la
cigüeña negra, el águila imperial, el águila
real, el águila calzada y el águila culebrera. Cabe
destacar la coexistencia del buitre leonado y el buitre negro; de
este último se contabilizaron 120 parejas reproductoras en
1995, haciendo de Cabañeros el segundo núcleo de cría
del mundo. Entre los mamíferos herbívoros proliferan
el ciervo, el corzo (que suele permanecer en los bosques altos de
la sierra) y el jabalí. La flora de Cabañeros constituye
la más extensa representación del bosque mediterráneo,
con especies como encinas, alcornoques, robles melojos y abedules.
La riqueza de Cabañeros se extiende también al pasado.
El tiempo ha ido modelando sus montañas, dejándonos
ver la huella de seres que habitaron sus parajes hace millones y
millones de años. Ya en el siglo XIII fue sometido a las
Ordenanzas de Uso de Toledo, que permitieron su conservación
hasta nuestros días. En 1988 la Junta de Castilla La Mancha
ya lo había declarado Parque Natural y fue reconocido como
Nacional el 20 de noviembre de 1995. Además, el parque está
declarado Zona de Especial Protección para las Aves.
Las Tablas de Daimiel nos ofrecen también un interesante
recorrido por la naturaleza. Situadas en Ciudad Real, en los municipios
de Daimiel y Villarrubia de los Ojos, muestran una imagen distinta
de Castilla-La Mancha, la denominada Mancha Húmeda,
quizás menos conocida, pero igualmente rica y variada. El
paisaje de las Tablas está formado por el agua que llevan
los ríos Guadiana y Gigüela, que dan lugar a un amplio
desbordamiento, originando grandes encharcamientos y superficies
de inundación debido a la escasez de desniveles en el terreno.
Curioso es el paisaje de los Ojos del Guadiana, donde el río
se pierde en las piedras calizas, para renacer nuevamente a unos
50 kilómetros.
Su historia se remonta a 1325 cuando aparece descrita en el "Libro
de la Caza" del Infante Don Juan Manuel como un lugar propio
para la caza y afirma su pertenencia a la Orden de Calatrava; su
fama como magnifico lugar de caza se prolonga hasta el siglo XIX.
Personalidades como el General Prim o el rey Alfonso XII cazaron
en estos parajes. Ya en 1959 se dicta la Orden Ministerial por la
que se prohíbe definitivamente la caza en las Tablas y, en
1966, las Tablas de Daimiel se convierten en Reserva Nacional de
Caza, reconociéndose la necesidad de iniciar un programa
de protección y conservación de su fauna. En las Tablas
también se ha luchado por mantener el agua que recorre sus
tierras y que la convierten en un acuífero por excelencia.
Se ha batallado contra desecaciones y canalizaciones hasta llegar
a su reconocimiento en 1973, cuando obtiene la declaración
de Parque Nacional que ha sido ratificada en 1980. En 1988 se la
califica como Zona de Especial Protección para las Aves y
también está considerada Zona Húmeda de Importancia
Internacional en la lista que, al amparo del Convenio de Ramsar,
acoge cerca de 200 humedales de Europa y Norte de África.
Las Tablas están estratégicamente situadas en las
rutas migradoras de miles de aves y desde hace muchos años
han sido utilizadas como zona de reposo; incluso muchas de estas
aves escogen estas zona para pasar el invierno.
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